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📢 La unidad que viene

  📢 La unidad que viene Sobre coincidencias, aprendizajes y la construcción de un camino común Hay momentos en la historia en los que las certezas se vuelven un lujo que no podemos pagar. Momentos en los que el enemigo común es tan evidente que las diferencias secundarias deberían pasar a un segundo plano. No para disolverse, sino para ordenarse en función de una prioridad mayor: la defensa de lo que hemos construido colectivamente y la apertura de un horizonte donde la esperanza no sea una ingenuidad. Ese momento es ahora. I. El diagnóstico que nos une No hace falta ser marxista para ver lo que está pasando. El ajuste no es un fenómeno económico: es una ofensiva cultural, política y social contra todo lo que nos reconoce como pueblo. La universidad pública, la salud gratuita, la ciencia, el trabajo digno, la memoria de los caídos, la soberanía sobre nuestros recursos: todo está en la picota. Quienes hoy gobiernan no son improvisados. Son la expresión más descarnada de un proyecto...
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Beria y Jruschov.

  I. EL PUNTO DE PARTIDA: LA ÚLTIMA NOCHE DE STALIN 1.1 La cena del 28 de febrero de 1953 Stalin pasó sus últimos días en la dacha de Kúntsevo . La noche del 28 de febrero de 1953, cenó con su círculo íntimo: Lavrenti Beria, Georgi Malenkov, Nikita Jruschov y Nikolái Bulganin . Durante la cena, Stalin, que llevaba meses planeando una nueva gran purga (el llamado "complot de los médicos"), preguntó a sus comensales si ya se habían obtenido las confesiones para el juicio que supervisaría . Esa pregunta, aparentemente rutinaria, era en realidad una sentencia de muerte para cualquiera de ellos . Beria, como jefe de la policía secreta, era el hombre que había ejecutado las purgas anteriores y sabía que esta vez podría ser él la víctima . 1.2 El colapso y la demora criminal En la madrugada del 1 de marzo, Stalin sufrió un colapso. Permaneció en el suelo durante horas, semiinconsciente y empapado en orina . Su guardaespaldas lo encontró a las 22:00 y pidió ayuda, pero la orden de no...

Bujarin y Radek.

  La dialéctica de la necesidad: Revolución Permanente y Socialismo en un Solo País (O por qué no todo es blanco o negro, aunque a veces lo parezca) I. El problema de las etiquetas Hay una tendencia en la izquierda —sobre todo en quienes buscan pureza doctrinal— a leer la historia como un campo de batalla entre el "bien" y el "mal" teórico: Trotsky bueno, Stalin malo; revolución permanente correcta, socialismo en un solo país herejía. Como si la teoría política fuera una cuestión de santoral. Pero la realidad, como siempre, es más compleja. La historia no se mueve por consignas, sino por necesidades concretas . Y la grandeza del marxismo —si es que tiene alguna— reside precisamente en su capacidad para leer esas necesidades sin congelarse en dogmas. Lo que sigue es un intento de recorrer la polémica entre la Revolución Permanente y el Socialismo en un Solo País no como un combate de gladiadores teóricos, sino como una dialéctica de la necesidad : dos respuestas di...