El problema Trotsky: más allá del mito, la secta y la cobardía política Por Joan Prim (ex PRT - reflexiones desde la formación militante) I. No es miedo, es método Cuando alerté sobre la necesidad de discutir a fondo el legado de Trotsky, algunos compañeros creyeron que hablaba desde el temor. Nada más lejos. No le temo a Trotsky. Le temo a los trotskistas que han convertido al hombre de bronce en una cárcel de hierro. Yo pienso que el problema central no es el joven comandante del Ejército Rojo, ni siquiera el teórico de la revolución permanente. El problema es la secta que solo cree en Trotsky, que desprecia a Gramsci (porque a veces le dio la razón a Stalin en tácticas concretas), que desconoce a Lukács, que ningunea a Mao tildándolo de "revolucionario agrario" —como hacía Hugo Bressano, con acierto y también con ceguera— y que convierte el marxismo en un recetario de una sola firma. Desde mi experiencia en los viejos años del PRT, aprendimos que el ene...