LA SINERGIA QUE NO VEMOS: Realidades Tangibles que Patria Roja Debe Enfrentar para que "Venceremos" Sea una Opción de Poder
Un documento de análisis para la reflexión interna
Para: Verónika Mendoza, Manuel Guerra, Alberto Moreno y cuadros dirigentes de la alianza "Venceremos"
Febrero, 2026
PREÁMBULO: La Oportunidad que No Podemos Desperdiciar
Estimadas y estimados:
Permítanme comenzar con una pregunta incómoda, de esas que en las reuniones internas nadie formula pero que todos sentimos vibrar en el ambiente: ¿Estamos realmente preparados para ganar?
No me refiero a la voluntad, que la tenemos. No me refiero a las propuestas, que son sólidas y las 31 razones para cambiar el Perú lo demuestran. Me refiero a algo más profundo: a mirarnos al espejo y reconocer las fisuras que, si no atendemos a tiempo, terminarán por convertirse en grietas por donde se nos irá no solo esta elección, sino la posibilidad histórica de construir una alternativa de poder para el Perú.
He seguido con atención los movimientos de la alianza "Venceremos". He leído los comunicados del Buró Político de Patria Roja, he escuchado los discursos de Verónika, he analizado las declaraciones de los compañeros y compañeras en regiones. Y he llegado a una conclusión que quiero compartir con ustedes con el respeto y la crudeza que exige el momento histórico:
Hay realidades tangibles que Patria Roja, en particular, parece desconocer o minimizar. Y si no las enfrentamos juntos, la "sinergia pura" que necesitamos para pasar a segunda vuelta se convertirá en una simple ilusión.
ANTECEDENTES: Cómo Llegamos Hasta Aquí
Para entender dónde estamos, debemos recordar brevemente el camino recorrido.
El Sueño de la Unidad y sus Primeras Fracturas
La conformación de "Venceremos" no fue un camino de rosas. Nació de la necesidad de unificar a una izquierda perennemente fragmentada, pero también de las cenizas de intentos fallidos como "Ahora Nación". En ese proceso, Patria Roja llegó con un activo invaluable: décadas de trabajo de base, presencia en el movimiento sindical a través de la CGTP, y una militancia formada en la disciplina y el sacrificio.
Pero también llegó con una mochila cargada de historia, de ortodoxia, y con un instrumento electoral propio: el Partido de los Trabajadores y Emprendedores (PTE), creado en 2023 con la ilusión de ser el brazo electoral que llevaría a Patria Roja a las curules del Congreso.
La Herida Abierta: La Pérdida del PTE
Nadie puede negar la evidencia: en agosto de 2025, Patria Roja perdió el control del PTE. Napoleón Becerra, militante de su propia casa, terminó pactando con Primero la Gente, una organización de centroderecha. El comunicado posterior del Buró Político, fechado el 16 de agosto, hablaba de "acciones legales" y denunciaba "oportunismo y caudillismo".
Pero ese comunicado, leído con frialdad, escondía una verdad más profunda: la dirigencia no vio venir el golpe. Y lo que es más grave: la militancia de base sí lo vio, y se preguntó, con razón: "¿Cómo es posible que nuestros máximos dirigentes no se hayan dado cuenta a tiempo de lo que ocurría en su propia estructura orgánica?"
Esa pregunta, compañeros, sigue flotando en el aire. Y mientras no sea respondida con hechos, no con discursos, seguirá siendo un lastre.
DESARROLLO: Las Realidades Tangibles que Debemos Enfrentar
Primera Realidad: La Fractura Interna que No Queremos Ver
Lo que el comunicado oficial no dice.
El Buró Político de Patria Roja habla de "unidad monolítica" y de "línea política correcta". Pero en los comentarios a sus propias publicaciones, en las conversaciones de pasillo, en el desánimo de algunos cuadros intermedios, se respira un aire distinto.
Un militante, Elmer Roland Parado Perez, lo expresó con una claridad que debería helarnos la sangre: "Lo sano era cortar de raíz". Ese comentario no es el de un traidor ni el de un oportunista. Es el de un hombre de base que vio el problema antes que su dirigencia y que hoy, probablemente, se siente huérfano de respuestas.
La fractura no es solo con el PTE. La fractura es entre la cúpula y la base, entre los que deciden en los despachos de Lima y los que sudan la camiseta en las regiones. Y si no se atiende, será imposible movilizar a esa base cuando más la necesitemos: en la recta final de la campaña.
Segunda Realidad: La Incomodidad de ser "Invitados" en Casa Propia
Patria Roja en Venceremos: ¿Socio o comparsa?
Con la pérdida del PTE, Patria Roja llegó a "Venceremos" como "invitado" . Esa palabra, en la jerga política, significa que tienes voz pero no siempre voto, que puedes opinar pero la última palabra la tienen otros.
Y aquí aparece la figura de Verónika Mendoza. Con todo el respeto que su liderazgo merece, y con la honestidad que este documento exige, hay que decirlo claro: Verónika es hoy el rostro más visible de la alianza. Su carisma, su trayectoria y su capacidad de conectar con sectores moderados son activos imprescindibles. Pero para la base más ortodoxa de Patria Roja, Verónika representa una izquierda "dialogante", "moderna", quizás demasiado alejada del marxismo-leninismo que a ellos les enseñaron como único camino.
Esta tensión no se resuelve ignorándola. Se resuelve formalizando una mesa de conducción estratégica donde Patria Roja tenga un asiento real, donde sus propuestas no sean solo escuchadas sino vinculantes, y donde el programa de 31 propuestas sea defendido por todos sin que nadie se sienta diluido.
Tercera Realidad: El Riesgo de la Irrelevancia Programática
¿Somos solo el "brazo radical" o somos el "guardián del programa"?
Patria Roja tiene una oportunidad histórica: convertirse en el "guardián del programa" de Venceremos. En lugar de ser vistos como el sector incómodo que siempre pone peros, pueden ser el sector que garantiza que las 31 propuestas no se desvirtúen, que la reforma agraria sea real, que la industrialización del país no sea solo un eslogan.
Pero para eso, compañeros, hay que cambiar el discurso. Cuando Alberto Moreno o Manuel Guerra salen a medios a hablar de solidaridad internacional con Cuba o Venezuela, el votante común se aleja. No porque esté en contra de la solidaridad, sino porque su prioridad es la inseguridad ciudadana, el costo de vida, la falta de trabajo.
Si Patria Roja aparece explicando, con datos y con papers, cómo se financiará la nueva Constitución, cómo se reconstruirá el sistema de justicia, cómo se industrializará el campo, entonces dejarán de ser "los comunistas de siempre" para convertirse en el cerebro técnico de la alianza. Y eso, sin duda, Verónika lo agradecerá y lo potenciará.
LA SOLUCIÓN: Propuestas Concretas para una Sinergia Real
No basta con diagnosticar. Hay que proponer. Aquí van siete medidas concretas que, si se implementan con decisión, pueden transformar nuestras debilidades en fortalezas.
1. Para la Fractura Interna: Cabildos Abiertos y Renovación Generacional
Que la dirigencia nacional (Moreno, Guerra) viaje a las regiones y convoque a asambleas abiertas. Sin discursos preparados. Escuchando. Respondiendo. Dejándose interpelar por la base.
Incluir a jóvenes menores de 35 años en las listas al Congreso. No como suplentes decorativos, sino en puestos con opción real. Eso enviará un mensaje de renovación y de futuro.
2. Para la Relación con Nuevo Perú: Mesa de Conducción Estratégica
Crear una "Coordinadora Política de Venceremos" con representantes de Patria Roja y Nuevo Perú, que se reúna semanalmente para definir línea política, agenda de campaña y respuesta a ataques.
Que Verónika, Moreno y Guerra se sienten en la misma mesa no como adversarios, sino como socios con responsabilidades diferenciadas pero compartidas.
3. Para el Posicionamiento Público: El "Guardián del Programa"
Que los dirigentes de Patria Roja se conviertan en voceros técnicos de las 31 propuestas. Que hablen de economía, de justicia, de seguridad, de industrialización.
Que dejen el lenguaje cerrado y partidario. Que aprendan a comunicar en sencillo, en redes sociales, en lenguaje ciudadano.
4. Para la Comunicación Interna: Modernización y Escucha Activa
Crear un equipo de comunicación digital que responda los comentarios de la militancia en redes, que haga transmisiones en vivo desde las bases, que muestre que el partido no es una cúpula sorda, sino una organización viva.
Si un militante critica, que reciba respuesta. Si un compañero propone, que sea escuchado.
CONCLUSIÓN: La Sinergia Pura es Posible, pero Exige Sacrificios
Queridas Verónika, Manuel, Alberto:
El Perú de 2026 es un polvorín. La fragmentación es tal que cualquier cosa puede pasar. La posibilidad de pasar a segunda vuelta existe. Pero no se construye con discursos de unidad vacíos, ni con comunicados que nadie fuera del círculo militante lee.
Se construye reconociendo nuestras propias miserias y decidiendo, juntos, superarlas.
Patria Roja tiene una historia gloriosa, pero la historia no vota. La historia no llena plazas. La historia no conquista el voto indeciso. Lo que vota, lo que llena plazas, lo que conquista, es la capacidad de conectar con la gente de hoy, con sus miedos de hoy, con sus esperanzas de hoy.
Si Patria Roja logra hacer ese clic, si Verónika logra potenciarlo, si entre todos construimos una alianza donde cada pieza suma y ninguna resta, entonces, y solo entonces, "Venceremos" dejará de ser un nombre optimista para convertirse en una profecía autocumplida.
La sinergia pura no es un milagro. Es una construcción. Y su primera piedra se pone mirándonos al espejo y diciéndonos la verdad.
Con el respeto y la admiración que su lucha merece,
Un compañero de ruta que cree que aún estamos a tiempo.
Fin del documento.
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